Tu préstamo online o en tiendas Cash Converters

Tu préstamo online o en tiendas Cash Converters

300

¿Cuánto dinero necesitas?

30días

¿Para cuántos días?

0% Interés
Hasta 300€
Sin Papeleos

Tu micropréstamo

¡En 3 simples pasos!

Verifica tu identidad

Utilizando tu DNI, cuenta bancaria o a través de tu banca online

Realiza tu solicitud

En menos de 8 minutos cumplimenta tu solicitud desde nuestra web o en tienda

Obtén tu préstamo

Somos los únicos que te entregamos hasta 500€ en mano y en efectivo

Préstamos a plazos

¿Qué son los préstamos a plazos?

Un préstamo a plazos es una cantidad de dinero que se concede a una persona con la promesa de devolverlo junto con los intereses de manera fraccionada, generalmente en cuotas mensuales. Todos los meses durante un plazo de tiempo determinado se va abonando la misma cantidad. Dentro de la cuota, se incluye una parte de capital, los intereses correspondientes y comisiones o gastos involucrados que se hayan firmado por contrato.

La principal diferencia con otros productos financieros, como los mini créditos, es que no tenemos que devolver todo el dinero en un único pago, sino que la deuda se reparte entre varias cuotas, de manera que nos suponga una menor carga dentro de nuestro presupuesto mensual.

Por su capacidad de respuesta inmediata, este tipo de créditos son habituales para personas que tienen una gran necesidad de dinero. Por ejemplo, para hacer frente a la compra de un coche, de una reparación o de un gasto inesperado. Pero también para gastos de negocio para los que no contemos con liquidez.

Características de los préstamos a plazos

Una de las principales características de los préstamos a plazos es que la tasa de interés siempre es fija. Esto quiere decir que no aumenta y que la cuota se mantiene cada mes sin variaciones hasta que se haya terminado de pagar por completo. Con lo cual, no hay sorpresas y resulta más fácil valorar desde el principio si vamos a poder pagarlo.

Eso sí, hay que tener en cuenta que la tasa de interés suele ser más alta que en otro tipo de créditos. Variando en función del plazo de devolución, del importe total solicitado y de la cuota mensual que vayamos a pagar.

Además, hay que tener en cuenta las posibles comisiones que pueden estar vinculadas a la contratación, como la comisión por amortización anticipada, las comisiones de estudio, los gastos de formalización o los intereses de demora por el retraso en los pagos. Por este motivo, es importante que reflexiones antes de tomar la decisión y que repases bien las condiciones del contrato que vas a firmar.

Ventajas de los préstamos a plazos

Los préstamos a plazos presentan ciertas ventajas que los hacen muy atractivos frente a los créditos convencionales:

  • Son una buena opción para afrontar gastos imprevistos o urgentes en un momento puntual, ya que no suelen pedirse muchos requisitos, lo que permite obtener dinero rápido.
  • Casi siempre son préstamos sin aval y sin ningún tipo de garantía. Por lo general, el solicitante solamente debe demostrar que dispone de ingresos para pagar las cuotas mensuales.
  • En el caso de los préstamos a corto y mediano plazo, las condiciones muchas veces son parecidas a las de los mini créditos, en los que las cantidades de dinero que se prestan normalmente son muy bajas y el plazo de devolución es muy corto.

Cuándo pedir un préstamo a plazos

Normalmente, los préstamos a plazos suelen relacionarse con cantidades de dinero elevadas, con importes altos que son difíciles de devolver de una sola vez y que se relacionan con ciertas finalidades. Pero lo cierto es que no tiene por qué ser así. Por ejemplo, pueden usarse para acometer una reforma en nuestra vivienda, darse unas vacaciones o realizar un viaje urgente, comprar un vehículo, pagar la matrícula de la universidad o montar un negocio.

Tipos de préstamos a plazos

Según el destino, las condiciones, la garantía, los requisitos, la cuantía y el periodo de amortización, los préstamos a plazos pueden clasificarse en los siguientes tipos:

  • Préstamos a corto plazo: el periodo de devolución es de máximo un año. Suele ser para pequeñas cantidades de dinero no superiores a los 1.000 o 2.000 euros.
  • Préstamos a medio plazo: el periodo de devolución es de entre 1 y 3 años. Suele ser para préstamos de entre 3.000 y 6.000 euros.
  • Préstamos a largo plazo: tienen un tiempo de amortización de más de 3 años. Siendo la cuantía normalmente de más de 6.000 euros.

La elección dependerá de las necesidades que tengamos y de la cantidad de dinero que vayamos a necesitar. Como recomendación, siempre es preferible que la cantidad total de dinero que debemos pagar cada mes en préstamos no supere el 30% de nuestros ingresos.

Requisitos para pedir un préstamo a plazos

Las condiciones y requisitos para pedir un crédito a plazos son muy similares a las que se establecen para otro tipo de préstamos. Ser mayor de edad, tener domicilio en España y tener DNI o NIE.

Pero además, normalmente es necesario demostrar que se perciben ingresos de manera regular. No es necesario contar con nómina, pero sí con algún ingreso, ya sea procedente de una pensión, una beca o una ayuda, por ejemplo.

Incluso puede darse el caso de que no tengamos nómina, pero tengamos propiedades de las que recibamos alquileres de forma periódica o que recibamos beneficios constantes de nuestras inversiones. Y es que lo importante no es tener nómina, sino poder demostrar que tenemos ingresos con los que podemos pagar el préstamo.

De hecho, es muy difícil que una entidad financiera conceda un préstamo a alguien que no puede garantizar la devolución. Y en los casos en los que se concede, los intereses suelen ser muy elevados o se exige un aval. Es lo que ocurre, por ejemplo, con aquellas personas que están en ASNEF o en otros registros de morosidad.

Hay que ser conscientes de que este tipo de situaciones entrañan determinados riesgos de impago, por lo que es posible que si pedimos un préstamo con ASNEF, la solicitud sea rechazada a menos que pueda demostrarse cierta solvencia. Si el nivel de endeudamiento es demasiado alto, lo tendremos muy complicado.

  • Dineo, mucho más que ventajas

  • Inmediatez Dispón de tu dinero desde nuestra web o visita nuestras tiendas para conseguir tu dinero en efectivo y en el acto.
  • Transparencia Conoce el importe a pagar desde el primer momento y sin sorpresas.
  • Sencillez Adelanta o aplaza el pago a tu gusto y amplía la cantidad solicitada cuando quieras.
  • Seguridad Garantizamos tu seguridad y la de tus datos en todos nuestros procesos.
  • Soporte Personalizado Estamos contigo antes, durante y después del préstamo para ayudarte en lo que necesites.

Cómo solicitar un préstamo a plazos con Dineo

Los créditos a plazos son una alternativa bastante frecuente en la actualidad, por lo que es importante que antes de iniciar la solicitud, te asegures de que la oferta es confiable y transparente.

Con Dineo puedes quedarte totalmente tranquilo de que recibirás toda la información necesaria antes de pedir el dinero. Además, te garantizamos la máxima confidencialidad posible y el cumplimiento de la Ley de Protección de Datos para proteger tus datos personales y financieros. Así como un servicio ágil, personalizado y seguro para disponer del dinero en tu cuenta bancaria lo más rápido posible.

Una vez que hayas valorado cuál es la cantidad de dinero que quieres solicitar y el plazo en el que quieres devolverlo, deberás rellenar tus datos. Después, puedes aportar tu información económica o verificar tu cuenta online para que tengamos acceso a ello de manera rápida.

El intervalo de tiempo que se tarda en conseguir el dinero una vez aprobada la operación puede variar, pero lo normal es que sea de entre 24 y 48 horas. Con lo cual, suele recibirse casi de inmediato una vez que se ha aprobado la financiación. Eso sí, el plazo puede prolongarse si fuera necesaria presentar ciertos documentos para aprobar la operación.

Qué pasa si no puedo pagar a tiempo

Si no puedes devolver el préstamo o te retrasas en el pago de alguna cuota, se activarán ciertos mecanismos firmados dentro del contrato. Lo primero que se hará es aplicar intereses de demora y una comisión por reclamación. Y si la situación se prolonga, puede que tu nombre termine incluido en algún registro de morosidad como ASNEF. Un fichero en el que se encuentran inscritas aquellas personas que son consideradas como morosas porque no han podido afrontar sus deudas a tiempo.

Algo que suele ser bastante excluyente en la banca tradicional a la hora de conceder cualquier tipo de crédito. Pero además, en el peor de los casos, la deuda puede conllevar el embargo de las cuentas o bienes a través de una orden judicial. Por este motivo, antes de dejar de pagar, siempre es recomendable negociar con la entidad prestamista para reducir las cuotas y prolongar el periodo de amortización.

Así pues, la solicitud de cualquier tipo de préstamo es una decisión que debe tomarse de forma responsable. En caso de que tengamos dudas sobre nuestra capacidad para afrontar el pago, no es recomendable contraer una nueva deuda, ya que cualquier préstamo genera nuevos intereses que deben pagarse cada mes.

¡Consigue tu dinero ya!

Solicita hasta 300€ y devuélvelos en 30 días.