Abrir la factura de la luz y no entender por qué sigue siendo tan alta es una sensación cada vez más común. Has intentado usar menos electrodomésticos, apagas las luces, controlas la calefacción… y aun así el importe no baja lo que esperabas. En muchos casos, la explicación no está en lo que usas, sino en lo que crees que no estás usando. Aquí es donde entra en juego el llamado consumo fantasma.
El consumo fantasma es uno de esos gastos invisibles que pasan desapercibidos en el día a día, pero que, sumados a lo largo del año, pueden suponer una cantidad nada despreciable en la factura eléctrica. Se trata de electricidad que se consume aunque los aparatos estén “apagados”, y afecta a casi todos los hogares. En este artículo te explicamos qué es exactamente el consumo fantasma, cuánta electricidad puede estar robándote, cómo detectarlo y qué puedes hacer para reducirlo de forma efectiva.
¿Cuánto es el consumo fantasma?
El consumo fantasma es la electricidad que utilizan determinados aparatos cuando están apagados, pero siguen conectados a la red eléctrica. No es un consumo anecdótico ni puntual: en una vivienda media puede representar entre un 7 % y un 12 % del consumo total anual, dependiendo del número de dispositivos y de sus hábitos de uso.
¿De cuánta electricidad estamos hablando?
Aunque cada aparato consume muy poco de forma individual, el problema es la acumulación. Televisores, routers, decodificadores, microondas, cargadores, ordenadores, consolas… todos ellos pueden estar consumiendo energía las 24 horas del día.
Para hacerse una idea:
- Un solo dispositivo en stand-by puede consumir entre 1 y 5 vatios.
- En una vivienda con muchos aparatos, esto puede suponer entre 150 y 400 kWh al año.
- Traducido a dinero, hablamos fácilmente de 50 a 100 euros anuales, dependiendo del precio de la electricidad.
Y todo ello sin que el usuario obtenga ningún beneficio real.
Por qué pasa desapercibido
El consumo fantasma no provoca picos visibles en la factura. No es como encender el horno o la lavadora. Es un goteo constante, silencioso y continuo, lo que lo hace especialmente difícil de detectar sin prestar atención.
Además, muchos aparatos dan la sensación de estar completamente apagados, cuando en realidad siguen activos a nivel interno.

¿Cómo detectarlo?
Observa tu contador eléctrico
Una de las formas más sencillas de detectar consumo fantasma es observar el contador cuando no estás utilizando ningún aparato. Si apagas luces, electrodomésticos y dispositivos principales y el contador sigue registrando consumo, es una señal clara de que hay electricidad circulando sin que seas consciente.
Este método no es exacto, pero sirve como primera señal de alerta.
Usa un medidor de consumo
Los medidores de consumo enchufables son herramientas muy útiles. Se colocan entre el enchufe y el aparato y permiten ver:
- Consumo en tiempo real.
- Consumo en stand-by.
- Consumo acumulado en horas o días.
Son baratos, fáciles de usar y ayudan a identificar qué dispositivos son los más “vampiros”.
Haz pruebas por zonas
Otra estrategia práctica es desconectar completamente una zona de la casa durante unas horas (por ejemplo, el salón) y comprobar si el consumo baja. Repetir este proceso por estancias permite localizar dónde se concentra el consumo fantasma.
Revisa dispositivos con luces o pantallas
Cualquier aparato que tenga:
- Luces LED encendidas.
- Relojes digitales.
- Pantallas en reposo.
- Mandos a distancia asociados.
es un candidato claro a generar consumo fantasma.
¿Cómo reducir el consumo fantasma?
Regletas con interruptor
Una de las soluciones más efectivas y sencillas es usar regletas con interruptor. Permiten cortar completamente el suministro eléctrico a varios dispositivos a la vez con un solo gesto.
Son especialmente útiles para:
- Televisión y equipos multimedia.
- Ordenadores y periféricos.
- Consolas y cargadores.
Desenchufar cargadores
Los cargadores enchufados sin dispositivo conectado siguen consumiendo electricidad. Aunque el consumo es bajo, al estar enchufados muchas horas al día, acaban sumando.
Un hábito sencillo es:
- Desenchufar cargadores cuando no se usan.
- Usar una regleta común para todos ellos.
Apagar en lugar de dejar en stand-by
Siempre que sea posible, apaga los aparatos desde el botón principal, no desde el mando. El stand-by es uno de los principales responsables del consumo fantasma.
Sustituir aparatos antiguos
Los electrodomésticos y dispositivos antiguos suelen ser menos eficientes y tener consumos en reposo más elevados. Renovarlos no solo reduce el consumo activo, sino también el pasivo.
Automatización y enchufes inteligentes
Los enchufes inteligentes permiten programar apagados automáticos o controlar el suministro desde el móvil. Son útiles para aparatos que se olvidan fácilmente encendidos o en reposo.
¿Qué aparatos consumen energía apagados?
Televisores y equipos multimedia
Los televisores modernos, barras de sonido, reproductores y decodificadores suelen consumir energía incluso apagados, especialmente si están conectados a internet o esperando señales del mando.
Routers y repetidores
El router es uno de los grandes consumidores silenciosos. Está encendido las 24 horas del día y, aunque su consumo no es alto, al estar siempre activo supone una parte relevante del consumo fantasma.
Ordenadores y periféricos
Ordenadores apagados pero enchufados, monitores, impresoras y altavoces siguen consumiendo electricidad, sobre todo si tienen transformadores externos.
Electrodomésticos con display
Microondas, hornos, cafeteras o lavavajillas con reloj digital mantienen un consumo constante para alimentar la pantalla.
Consolas y cargadores
Las consolas en reposo, cargadores de móviles, tablets y otros dispositivos electrónicos son clásicos del consumo fantasma doméstico.
¿Cómo calcular el consumo fantasma?
Calcular el consumo fantasma no es complicado si sigues un método sencillo.
Paso 1: mide el consumo en reposo
Con un medidor de consumo, registra cuántos vatios consume un aparato cuando está apagado o en stand-by.
Paso 2: calcula el consumo anual
Multiplica ese consumo por el número de horas que el aparato permanece enchufado al año (normalmente, casi todo el tiempo). Por ejemplo:
- 3 vatios × 24 horas × 365 días = 26,28 kWh al año.
Paso 3: tradúcelo a euros
Multiplica los kWh por el precio medio del kWh de tu tarifa eléctrica. Así sabrás cuánto te cuesta realmente ese aparato “apagado”.
Paso 4: suma todos los dispositivos
Cuando sumas todos los pequeños consumos, es cuando aparece la cifra real del consumo fantasma total del hogar.