El contrato fijo discontinuo ha pasado, en pocos años, de ser una figura poco conocida a convertirse en uno de los tipos de contrato más habituales en muchos sectores en España. Hostelería, turismo, educación, comercio o actividades vinculadas a campañas concretas han visto cómo este modelo contractual ha ganado peso tras los cambios en la legislación laboral. Sin embargo, su popularidad no siempre ha venido acompañada de una buena comprensión por parte de los trabajadores.
Muchas personas firman un contrato fijo discontinuo sin tener claro qué significa exactamente: si es un contrato indefinido o temporal, qué ocurre cuando no hay trabajo, si se tiene derecho a paro, cómo funciona el llamamiento o qué pasa con la antigüedad. Estas dudas son normales, ya que no es un contrato “clásico” y su funcionamiento tiene particularidades importantes. En este artículo te explicamos de forma clara qué es el contrato fijo discontinuo, cuándo se utiliza, cómo se formaliza y cuáles son tus derechos como trabajador.
¿Qué es un contrato fijo discontinuo?
El contrato fijo discontinuo es un tipo de contrato indefinido, pero con una prestación de servicios que no es continua a lo largo del año. Es decir, el trabajador tiene una relación laboral estable con la empresa, pero solo trabaja durante determinados periodos que se repiten de forma cíclica o intermitente.
La clave está en entender que:
- No es un contrato temporal.
- No se extingue al finalizar cada periodo de trabajo.
- La relación laboral se mantiene aunque haya periodos sin actividad.
Durante los periodos en los que no se trabaja, el contrato queda en situación de inactividad, pero sigue existiendo.
Características principales
Un contrato fijo discontinuo se caracteriza por:
- Ser indefinido.
- Tener periodos de actividad y de inactividad.
- Estar vinculado a trabajos que se repiten en el tiempo.
- Obligar a la empresa a realizar un llamamiento cuando se reinicia la actividad.
Esto lo diferencia claramente de los contratos temporales por obra o circunstancia, que sí se extinguen al finalizar el trabajo.
¿Por qué se utiliza este tipo de contrato?
Este contrato está pensado para actividades que:
- No se desarrollan todo el año.
- Se repiten cada temporada o campaña.
- Tienen una necesidad de personal previsible pero no constante.
Por ejemplo, campañas turísticas, escolares o agrícolas.

Contrato 300
¿Qué es el contrato 300?
El contrato 300 no es un tipo de contrato distinto, sino un código administrativo que se utiliza en la comunicación del contrato fijo discontinuo a la Seguridad Social. Es decir, cuando una empresa da de alta a un trabajador fijo discontinuo, lo hace bajo este código.
Este detalle es importante porque muchas personas ven reflejado el número 300 en su vida laboral y no saben exactamente qué implica.
Qué indica este código
El código 300 señala que:
- El contrato es indefinido.
- La prestación de servicios no es continua.
- Existen periodos de inactividad previstos.
A efectos legales y de cotización, el trabajador es indefinido, aunque no trabaje todo el año.
Diferencia con otros códigos
A diferencia de los contratos temporales, el contrato 300:
- No tiene fecha de fin.
- Mantiene la antigüedad aunque haya periodos sin trabajo.
- Genera derechos como trabajador indefinido.
Esto es especialmente relevante para el cálculo de trienios, indemnizaciones o acceso a prestaciones.
Cuándo se utiliza el contrato fijo discontinuo
Actividades estacionales
El uso más común del contrato fijo discontinuo se da en actividades claramente estacionales, como:
- Hostelería en zonas turísticas.
- Campañas agrícolas.
- Estaciones de esquí.
- Actividades educativas ligadas al calendario escolar.
En estos casos, la necesidad de personal es recurrente, pero limitada a ciertos meses del año.
Campañas periódicas
También se utiliza en campañas que se repiten todos los años, aunque no estén ligadas a una estación concreta:
- Rebajas comerciales.
- Campañas logísticas.
- Atención al cliente en picos de demanda.
La clave es que la empresa sabe que necesitará trabajadores de forma recurrente.
Trabajos intermitentes pero previsibles
El contrato fijo discontinuo también encaja en trabajos que no tienen una fecha exacta, pero sí una previsión razonable de repetición. No se trata de trabajos esporádicos, sino de necesidades estructurales no continuas.
Cuándo usar el contrato fijo discontinuo y cuándo el contrato temporal
Cuándo corresponde el fijo discontinuo
Debe usarse el contrato fijo discontinuo cuando:
- El trabajo se repite en el tiempo.
- Existe previsión de continuidad, aunque no sea constante.
- La necesidad de personal no es puntual ni excepcional.
En estos casos, utilizar un contrato temporal sería incorrecto.
Cuándo corresponde el contrato temporal
El contrato temporal solo es adecuado cuando:
- La necesidad es excepcional.
- No se repite en el tiempo.
- Responde a circunstancias imprevistas o muy concretas.
Por ejemplo, sustituir a un trabajador de baja o cubrir un pico puntual no recurrente.
Diferencias clave para el trabajador
La diferencia principal es que:
- El fijo discontinuo genera estabilidad laboral.
- El temporal se extingue al finalizar el contrato.
Esto afecta directamente a la antigüedad, el paro y los derechos laborales.
Formalización del contrato fijo discontinuo
Forma escrita obligatoria
El contrato fijo discontinuo debe formalizarse por escrito. No es válido de palabra. En el contrato deben constar:
- La duración estimada de la actividad.
- La forma y orden del llamamiento.
- La jornada y distribución horaria.
- El convenio colectivo aplicable.
La falta de estos datos puede dar lugar a reclamaciones.
El llamamiento
El llamamiento es el acto por el cual la empresa comunica al trabajador que debe reincorporarse. Debe hacerse:
- Siguiendo lo establecido en el convenio.
- Con antelación suficiente.
- Por un medio que permita dejar constancia.
Si la empresa no llama al trabajador cuando corresponde, puede considerarse despido improcedente.
Alta y baja en Seguridad Social
Durante los periodos de actividad, el trabajador está dado de alta. En los periodos de inactividad, pasa a situación de baja, pero el contrato no se extingue.
Ventajas del contrato fijo discontinuo
Para el trabajador
Entre las principales ventajas destacan:
- Contrato indefinido.
- Conservación de la antigüedad.
- Derecho a llamamiento.
- Acceso a prestaciones por desempleo en periodos de inactividad.
- Mayor estabilidad que un contrato temporal.
Para la empresa
Desde el punto de vista empresarial:
- Permite adaptar la plantilla a la actividad real.
- Reduce el abuso de la temporalidad.
- Asegura personal formado y recurrente.
En comparación con contratos temporales
El fijo discontinuo ofrece más seguridad jurídica y laboral, tanto para la empresa como para el trabajador, siempre que se utilice correctamente.
Preguntas frecuentes
¿Tengo derecho a paro con un contrato fijo discontinuo?
Sí. Durante los periodos de inactividad, puedes solicitar la prestación por desempleo si cumples los requisitos de cotización.
¿Pierdo la antigüedad cuando no trabajo?
No. La antigüedad se mantiene desde la fecha inicial del contrato, no desde cada llamamiento.
¿Qué pasa si no me llaman?
Si la empresa no realiza el llamamiento sin causa justificada, puede considerarse despido improcedente.
¿Puedo rechazar un llamamiento?
Depende del motivo. Rechazarlo sin causa puede tener consecuencias, incluida la pérdida del derecho a prestación.
¿Es mejor que un contrato temporal?
En la mayoría de los casos, sí, porque ofrece más derechos y estabilidad.