Cuando se solicita un préstamo, la mayoría de las personas se fija casi exclusivamente en dos cosas: cuánto dinero va a recibir y cuánto tendrá que pagar cada mes. Sin embargo, hay un aspecto clave que suele pasar desapercibido y que tiene un impacto directo en el coste total del préstamo: el sistema de amortización. Es decir, la forma en la que se devuelven el capital y los intereses a lo largo del tiempo.
En España, el sistema de amortización más habitual es el préstamo francés, utilizado tanto en préstamos personales como en hipotecas. Aunque su nombre pueda sonar técnico o poco intuitivo, lo cierto es que se trata de un método bastante sencillo de entender una vez se explica con calma. De hecho, es el sistema que utilizan la mayoría de bancos y entidades financieras.
Comprender cómo funciona un préstamo francés es fundamental para tomar mejores decisiones financieras. No solo te ayuda a saber qué estás pagando realmente cada mes, sino también a entender por qué al principio del préstamo se pagan más intereses y menos capital, y cómo afecta esto a una cancelación anticipada.
En este artículo vamos a explicarte de forma clara y sin tecnicismos innecesarios qué es un préstamo francés, cómo se calcula su cuota y cuáles son las dudas más habituales. El objetivo es que tengas una visión completa y práctica para que sepas exactamente qué implica firmar un préstamo con este sistema.
¿Qué es el sistema francés en un préstamo?
El sistema francés de amortización es un método de devolución de préstamos en el que la cuota es constante durante toda la vida del préstamo, siempre que el tipo de interés no varíe. Es decir, pagas la misma cantidad todos los meses, desde la primera cuota hasta la última.
Esa cuota fija está compuesta por dos partes:
- Intereses, que se calculan sobre el capital pendiente.
- Amortización de capital, que es la parte del préstamo que devuelves realmente.
Lo que cambia mes a mes no es la cuota total, sino la proporción entre intereses y capital.
¿Por qué se pagan más intereses al principio?
En un préstamo francés, al inicio del préstamo el capital pendiente es muy elevado. Como los intereses se calculan sobre ese capital pendiente, la parte de intereses dentro de la cuota es mayor en los primeros meses.
Conforme vas pagando cuotas:
- El capital pendiente disminuye.
- Los intereses se calculan sobre una cantidad menor.
- La parte de capital dentro de la cuota aumenta.
Esto explica por qué, aunque la cuota sea siempre la misma, al principio parece que “no bajas la deuda” y al final el préstamo se amortiza mucho más rápido.
¿Por qué es el sistema más utilizado?
El sistema francés es el más común por varias razones:
- Facilita la planificación financiera, al tener cuotas iguales.
- Es sencillo de entender para el cliente.
- Reduce el riesgo de impagos al no haber cuotas crecientes.
- Es compatible con la mayoría de productos financieros.
Por este motivo, es el sistema estándar en préstamos personales, créditos al consumo y la mayoría de hipotecas en España.

¿Cómo calcular la cuota de un préstamo francés?
Elementos necesarios para el cálculo
Para calcular la cuota de un préstamo francés necesitas conocer cuatro datos básicos:
- Capital prestado: la cantidad total que te presta la entidad.
- Tipo de interés: normalmente expresado como TIN anual.
- Plazo del préstamo: en meses o años.
- Periodicidad de las cuotas: normalmente mensual.
Con estos datos se aplica una fórmula matemática que permite obtener una cuota constante.
La fórmula del préstamo francés (explicada sin líos)
La fórmula técnica existe, pero no es necesario memorizarla. Lo importante es entender qué hace:
- Calcula una cuota fija.
- Distribuye los intereses de forma decreciente.
- Aumenta progresivamente la amortización de capital.
Hoy en día, este cálculo se realiza automáticamente mediante simuladores bancarios o calculadoras online, por lo que no es necesario hacerlo a mano.
Ejemplo práctico sencillo
Imagina un préstamo de:
- 10.000 euros
- A 5 años (60 meses)
- Con un interés fijo
La cuota será siempre la misma.
En las primeras cuotas:
- Gran parte del pago serán intereses.
- Se amortiza poco capital.
En las últimas cuotas:
- Los intereses son mínimos.
- Casi todo lo que pagas reduce la deuda.
Este ejemplo ayuda a entender por qué una cancelación anticipada al inicio del préstamo suele ser menos ventajosa que cuando el préstamo ya está avanzado.
Tabla de amortización: tu mejor aliada
La tabla de amortización es un documento clave en un préstamo francés. En ella puedes ver:
- Cada cuota mensual.
- Qué parte son intereses.
- Qué parte es capital.
- El capital pendiente tras cada pago.
Revisar esta tabla antes de firmar un préstamo es fundamental para saber cómo evolucionará tu deuda.
Preguntas frecuentes sobre el préstamo francés
¿Es mejor un préstamo francés que otros sistemas?
No es ni mejor ni peor, simplemente es distinto. Es el más cómodo para la mayoría de personas, pero no siempre es el más barato si se piensa en intereses totales.
¿Qué pasa si amortizo el préstamo antes de tiempo?
En un préstamo francés, amortizar anticipadamente al principio suele ahorrar menos intereses que hacerlo más adelante, porque la mayor parte de los intereses ya se han pagado en las primeras cuotas.
¿Es el sistema francés el mismo en hipotecas y préstamos personales?
Sí, el funcionamiento es el mismo. La diferencia está en el plazo, el tipo de interés y el importe, pero el sistema de cálculo es idéntico.
¿Puede cambiar la cuota en un préstamo francés?
Solo cambia si el interés es variable. En ese caso, la cuota se recalcula cuando se revisa el tipo de interés.
¿Por qué parece que al principio no baja la deuda?
Porque la mayor parte de la cuota inicial se destina a pagar intereses. Es una característica propia del sistema francés, no un error ni una trampa.