Abres la aplicación del banco y descubres que la próxima cuota de tu hipoteca será 60 euros más alta. No has pedido más dinero, no has cambiado el plazo y tampoco has contratado ningún servicio nuevo. Lo que ha cambiado es el euríbor utilizado en la revisión.
A 28 de julio de 2026, el último dato diario disponible del euríbor a doce meses, correspondiente al día 27, es del 2,982 %. La media provisional de julio se sitúa alrededor del 2,835 %, aunque todavía puede variar hasta el cierre del mes. El Banco de España publica diariamente los valores disponibles y confirma posteriormente la media mensual oficial.
La diferencia entre ambos datos importa. El valor diario sirve para observar la evolución del mercado, pero las hipotecas variables suelen revisarse utilizando una media mensual oficial, no la cotización aislada de una jornada.
Por tanto, consultar el euríbor hoy puede darte una pista sobre la próxima revisión, pero no permite saber la cuota exacta sin mirar también el contrato.
Euríbor hoy: el dato diario no es el que se aplica automáticamente
El euríbor es un índice de referencia relacionado con el precio al que determinadas entidades pueden obtener financiación mayorista en euros sin aportar garantías. Su nombre procede de Euro Interbank Offered Rate.
No es un tipo decidido directamente por el Banco Central Europeo.
El European Money Markets Institute, conocido como EMMI, es el administrador encargado de calcularlo. Actualmente participan 21 bancos representativos del mercado monetario del euro. Los datos se publican los días hábiles del sistema europeo de pagos, normalmente alrededor de las 11:00, para cinco plazos: una semana, un mes, tres meses, seis meses y doce meses.
En España, cuando se habla del euríbor hipotecario se hace referencia normalmente al de doce meses.
El índice oficial utilizado para muchas revisiones es la media aritmética mensual de sus valores diarios. El Banco de España publica esa referencia y posteriormente aparece en el Boletín Oficial del Estado.
Esto explica por qué pueden aparecer varias cifras en una misma búsqueda:
- El euríbor diario de la última sesión.
- La media provisional del mes en curso.
- La media oficial del mes ya cerrado.
- El valor concreto que utiliza tu contrato para revisar la hipoteca.
La media provisional de julio de 2026 está claramente por encima de la registrada un año antes. En julio de 2025, el euríbor oficial a doce meses fue del 2,079 %. Si el mes actual cerrara cerca del 2,835 %, el aumento interanual sería de unos 0,756 puntos porcentuales.
Eso no significa que todas las hipotecas vayan a subir inmediatamente. Solo afectará cuando llegue la fecha de revisión y siempre según las condiciones firmadas.

Cómo se calcula sin que un banco pueda decidirlo por su cuenta
El euríbor no se obtiene preguntando a una única entidad cuánto quiere cobrar. EMMI utiliza una metodología híbrida para que el resultado sea representativo incluso en jornadas con pocas operaciones comparables.
El cálculo da prioridad a transacciones reales del mercado monetario. Cuando no existen suficientes operaciones adecuadas, se recurre a otros datos de mercado y a técnicas definidas dentro de una jerarquía metodológica. El objetivo es evitar que el resultado dependa de estimaciones aisladas o de la voluntad de una sola entidad.
Esto no significa que el euríbor sea estable.
El índice refleja las condiciones y expectativas del mercado. Cuando las entidades anticipan que el dinero seguirá siendo más caro, el euríbor puede subir antes de que se produzcan determinados cambios oficiales. Si esperan tipos más bajos o mejores condiciones de financiación, puede bajar.
Por eso se mueve cada día, aunque tu hipoteca no cambie con la misma frecuencia.
El euríbor tampoco es el interés completo de una hipoteca variable. Lo habitual es que el contrato añada un diferencial fijo. Una oferta de “euríbor más 1 %” aplicaría, con una referencia del 2,835 %, un tipo nominal aproximado del 3,835 %.
Ese diferencial suele mantenerse durante la vida del préstamo, salvo que el contrato contemple bonificaciones por domiciliar la nómina, contratar seguros o cumplir otras condiciones.
La letra pequeña aparece precisamente ahí.
Una persona puede conservar el mismo euríbor que el resto de los clientes y pagar un interés mayor porque tiene un diferencial más alto o porque ha perdido alguna bonificación. Para entender una revisión hay que comprobar por separado el índice, el diferencial y las condiciones asociadas.
Cómo afecta a la cuota de una hipoteca variable
En una hipoteca fija, el tipo y la cuota permanecen estables durante el periodo pactado. En una variable, el interés se revisa normalmente cada seis o doce meses y se ajusta según el índice de referencia más el diferencial firmado.
Las hipotecas mixtas funcionan de otra manera: mantienen un interés fijo durante una primera etapa y pasan después a un tipo variable. El euríbor no afecta a la cuota hasta que comienza ese segundo periodo.
El INE señala que, entre las hipotecas sobre viviendas inscritas en mayo de 2026, el 39,1 % se constituyó a tipo variable y el 60,9 % a tipo fijo. El tipo inicial medio fue del 3,00 % en las variables y del 2,96 % en las fijas, con un plazo medio de 25 años.
Para ver el posible efecto de una subida, podemos utilizar un ejemplo orientativo.
Supongamos que quedan pendientes 150.000 euros, con 25 años por pagar y un diferencial del 1 %. Si la revisión anterior utilizó el euríbor de julio de 2025, el tipo resultante habría sido aproximadamente del 3,079 %.
La cuota rondaría los 717,50 euros mensuales.
Si la siguiente revisión utilizara una media del 2,835 %, el nuevo tipo sería aproximadamente del 3,835 %. La cuota subiría hasta unos 778,15 euros: alrededor de 60,65 euros más al mes, o cerca de 728 euros adicionales durante un año.
Es solo una simulación. La cantidad real dependerá del capital pendiente, el plazo restante, el diferencial, el sistema de amortización y el euríbor exacto que indique el contrato.
También importa la fecha utilizada.
El Banco de España explica que las revisiones suelen tomar el euríbor oficial de uno o dos meses anteriores, según lo pactado. Una hipoteca revisada en agosto no tiene por qué utilizar la media de agosto ni siquiera la de julio: puede aplicar la de junio si así lo establece la escritura.
Por eso no conviene calcular la nueva cuota únicamente con el titular que aparece ese día en las noticias.
Busca en la escritura la fecha de revisión, la periodicidad, el índice aplicable, el diferencial y el mes de referencia. Después comprueba cuánto capital queda por devolver.
Qué puedes hacer si la próxima revisión encarece la cuota
El primer paso es calcular el impacto antes de que llegue el recibo. El Banco de España dispone de simuladores que permiten estimar la nueva mensualidad introduciendo el capital pendiente, el plazo, el tipo y la fecha de revisión.
Después, incorpora la diferencia al presupuesto mensual.
Una subida de 50 euros puede parecer pequeña al compararla con el importe total de la hipoteca, pero supone 600 euros al año. Ese dinero tendrá que salir del ahorro, del ocio, de otros gastos variables o del margen que antes quedaba libre.
También puedes revisar si estás cumpliendo todas las condiciones de bonificación. Perder un descuento por no utilizar una tarjeta o por cancelar un producto puede elevar el diferencial, aunque el euríbor no cambie.
Esto no significa que debas mantener cualquier seguro o servicio. Hay que comparar cuánto ahorras realmente en intereses con lo que cuesta el producto asociado. Una rebaja de unas décimas puede no compensar una póliza cara que se encarece cada año.
Si la cuota empieza a resultar difícil de asumir, conviene hablar con la entidad antes del primer impago. Puede plantearse una modificación del plazo, una novación o un cambio de modalidad, pero cualquiera de estas operaciones puede generar costes y aumentar el total de intereses.
Una cuota más baja no siempre significa una hipoteca más barata.
Tampoco es prudente tomar decisiones basadas únicamente en previsiones sobre el euríbor. Nadie puede anticipar con certeza cómo evolucionará durante los próximos veinte años. La pregunta útil es si tu presupuesto soportaría una subida adicional sin dejar de pagar vivienda, suministros, alimentación y otras obligaciones.
Cuando consultes el euríbor hoy, fíjate primero en si estás viendo un dato diario o una media mensual. Después abre tu escritura y localiza el índice que realmente se aplicará. Esa comprobación de diez minutos ofrece más información sobre tu próxima cuota que cualquier predicción aislada.
¿Cuál es el euríbor hoy?
A 28 de julio de 2026, el último valor diario disponible del euríbor a doce meses, correspondiente al 27 de julio, es del 2,982 %. La media provisional del mes se sitúa alrededor del 2,835 %, pero no será definitiva hasta que termine julio.
¿Mi cuota cambia cada vez que se mueve el euríbor diario?
No. Las hipotecas variables se revisan normalmente cada seis o doce meses. En esa fecha se aplica el valor mensual que establezca el contrato junto con el diferencial pactado.
¿Qué euríbor se utiliza para revisar una hipoteca?
Lo habitual es utilizar el euríbor oficial a doce meses de uno o dos meses anteriores a la revisión. Debes comprobarlo en la escritura porque la fecha y el mes de referencia pueden variar entre contratos.
¿Una subida del euríbor afecta a las hipotecas fijas?
No durante el periodo fijo pactado. Sí afecta a las hipotecas variables y a las mixtas cuando estas últimas entran en su tramo variable.
¿Por qué mi interés es mayor que el euríbor publicado?
Porque el tipo de la hipoteca suele calcularse sumando un diferencial. Si el préstamo está contratado a euríbor más 1 %, una referencia del 2,835 % daría un tipo aproximado del 3,835 %, antes de considerar posibles bonificaciones o condiciones contractuales.