Después de contratar un préstamo puede ocurrir que cambies de opinión, que finalmente no necesites el dinero o que encuentres otra forma de afrontar el gasto. En determinados contratos de crédito al consumo, la legislación permite dejar sin efecto el contrato durante un plazo concreto mediante el denominado derecho de desistimiento.
Ejercer este derecho no requiere explicar por qué has cambiado de opinión ni implica una penalización por desistir. Sin embargo, si ya has recibido el dinero, tendrás que devolver el capital utilizado junto con los intereses generados durante el tiempo en que hayas dispuesto de él.
No todos los préstamos están sujetos exactamente a las mismas reglas, por lo que antes de ejercer el desistimiento es importante comprobar qué normativa resulta aplicable y qué establece la documentación contractual.
¿Qué es el derecho de desistimiento de un préstamo?
El derecho de desistimiento permite al consumidor dejar sin efecto un contrato de crédito dentro del plazo establecido legalmente, comunicando su decisión al prestamista sin necesidad de justificarla y sin penalización.
En los contratos de crédito al consumo incluidos dentro del ámbito de la Ley 16/2011, el consumidor dispone de 14 días naturales para ejercer este derecho.
El desistimiento no debe confundirse con el reembolso anticipado. En el primer caso se deja sin efecto el contrato dentro del periodo legal previsto para hacerlo. El reembolso anticipado, en cambio, consiste en devolver total o parcialmente antes de tiempo un crédito que ya está en vigor y cuenta con sus propias reglas.
¿Cuándo comienza el plazo de 14 días?
El plazo comienza en la fecha en la que se suscribe el contrato de crédito. Sin embargo, si el consumidor recibe posteriormente las condiciones contractuales y la información que debe proporcionarle el prestamista, los 14 días empiezan a contar desde esa fecha posterior.
Se trata de 14 días naturales, por lo que en el cómputo también se incluyen sábados, domingos y festivos.
Esto hace especialmente importante revisar cuándo se firmó el contrato y cuándo se recibió la documentación correspondiente antes de calcular la fecha límite para ejercer el derecho.
¿Hay que explicar por qué quieres desistir del préstamo?
No. Una de las características del derecho de desistimiento es precisamente que el consumidor no necesita justificar su decisión.
Puede haber cambiado su situación económica, haber encontrado otra alternativa de financiación o simplemente haber decidido que ya no necesita el préstamo. Ninguna de estas circunstancias tiene que acreditarse para ejercer válidamente el desistimiento cuando este derecho sea aplicable.
Lo realmente importante es comunicar la decisión correctamente y hacerlo dentro del plazo establecido.
¿Cómo se ejerce el derecho de desistimiento?
La documentación del contrato debe informar sobre la existencia o ausencia del derecho de desistimiento y, cuando exista, indicar el plazo y las condiciones para ejercerlo.
Para desistir, el consumidor debe comunicar su decisión al prestamista antes de que termine el plazo y siguiendo las indicaciones que aparecen en el contrato.
La comunicación debe realizarse mediante un procedimiento que permita dejar constancia de la notificación. Además, se considera cumplido el plazo cuando la comunicación se ha enviado antes de que finalice, siempre que se haya realizado mediante documento en papel o cualquier otro soporte duradero que esté a disposición del prestamista y sea accesible para él.
Por eso, antes de hacer nada, conviene revisar el apartado correspondiente del contrato y utilizar exactamente los canales que haya indicado la entidad para realizar el trámite.
¿Qué ocurre si ya has recibido el dinero?
Si el dinero del préstamo ya ha sido entregado, ejercer el desistimiento no significa que puedas conservarlo.
El consumidor debe devolver al prestamista el capital recibido y los intereses acumulados desde la fecha en que dispuso del crédito hasta la fecha en que devuelve el dinero.
Estos intereses se calculan utilizando el tipo deudor que se haya acordado en el contrato.
La devolución debe hacerse sin retrasos indebidos y, como máximo, dentro de los 30 días naturales siguientes al envío de la comunicación de desistimiento.
Por tanto, hay que distinguir dos plazos: los 14 días naturales para ejercer el derecho de desistimiento y los 30 días naturales siguientes al envío de esa comunicación como límite máximo para devolver el capital y los intereses correspondientes.
Ejemplo de cuánto habría que devolver
Imaginemos que una persona recibe un préstamo de 1.000 euros al que resulta aplicable el derecho de desistimiento.
En la información contractual figura, por ejemplo, que el interés diario correspondiente a ese préstamo es de 0,33 euros. La persona dispone del dinero durante diez días y posteriormente lo devuelve tras ejercer correctamente su derecho de desistimiento.
En ese caso, los intereses acumulados serían:
0,33 € × 10 días = 3,30 €
Por tanto, tendría que devolver:
1.000 € de capital + 3,30 € de intereses = 1.003,30 €
Se trata únicamente de un ejemplo para entender cómo funciona el proceso. El importe real dependerá del capital recibido, del tipo deudor pactado, del interés diario correspondiente al contrato y del número de días durante los que se haya dispuesto del dinero.
¿Puede cobrarte el prestamista una penalización por desistir?
En los contratos sujetos al derecho de desistimiento de la Ley 16/2011, el prestamista no puede exigir una penalización o compensación adicional por el simple hecho de que el consumidor ejerza este derecho.
El consumidor sí debe devolver el capital y los intereses acumulados durante el periodo en el que haya dispuesto del dinero.
La ley contempla además una excepción para los gastos no reembolsables que el prestamista haya abonado a una Administración Pública. Fuera de ese supuesto, el prestamista no tiene derecho a reclamar otra compensación por el desistimiento.
¿Todos los préstamos tienen un plazo de desistimiento de 14 días?
No. No es correcto afirmar que todos los préstamos estén sometidos automáticamente al mismo derecho de desistimiento.
La Ley 16/2011 regula los contratos de crédito al consumo, pero establece una serie de exclusiones. Entre ellas se encuentran los contratos de crédito cuyo importe total sea inferior a 200 euros, los créditos garantizados con hipoteca inmobiliaria y los destinados a adquirir o conservar derechos de propiedad sobre terrenos o determinados inmuebles.
También están excluidos, entre otros supuestos, los créditos concedidos sin intereses ni ningún otro tipo de gastos y aquellos que deban devolverse en un plazo máximo de tres meses cuando únicamente tengan los gastos mínimos definidos por la propia ley.
Por tanto, antes de aplicar directamente el plazo de 14 días de esta normativa hay que comprobar las características del contrato.
¿Qué ocurre con los préstamos inferiores a 200 euros?
Los contratos cuyo importe total sea inferior a 200 euros están expresamente excluidos del ámbito de aplicación de la Ley 16/2011. Por tanto, no debe afirmarse que tengan automáticamente el derecho de desistimiento regulado en el artículo 28 de esta ley.
Sin embargo, eso tampoco significa que nunca pueda existir un derecho de desistimiento.
Cuando un servicio financiero se ha contratado íntegramente a distancia, por ejemplo a través de Internet, puede resultar aplicable la normativa específica que regula la comercialización a distancia de servicios financieros destinados a consumidores. Esta regulación también contempla un derecho de desistimiento con carácter general, aunque establece sus propias condiciones y excepciones.
Por eso, si tienes un préstamo que no entra dentro de la Ley de contratos de crédito al consumo, debes comprobar la documentación contractual y qué normativa resulta aplicable antes de determinar si puedes desistir.
¿Qué ocurre con un préstamo contratado online?
El hecho de haber contratado un préstamo por Internet no elimina los derechos del consumidor, pero tampoco significa que todos los productos financieros online tengan exactamente el mismo régimen jurídico.
Si el contrato está incluido dentro de la Ley 16/2011, el derecho de desistimiento se regirá por las reglas específicas establecidas en esa normativa.
Cuando el contrato no esté incluido en ella pero haya sido celebrado íntegramente a distancia, puede resultar aplicable la regulación sobre comercialización a distancia de servicios financieros, que establece sus propias normas sobre desistimiento.
La documentación proporcionada durante la contratación debe informar sobre la existencia o no de este derecho y sobre cómo ejercerlo.
Si estás valorando contratar financiación a través de Internet, también puedes consultar nuestro artículo sobre cómo saber si un préstamo online es seguro.
¿Desistimiento y reembolso anticipado son lo mismo?
No. Aunque en ambas situaciones se devuelve el dinero antes de la fecha inicialmente prevista, se trata de dos derechos diferentes.
El desistimiento permite dejar sin efecto el contrato dentro del periodo legal correspondiente, sin necesidad de justificar la decisión y sin penalización por ejercer ese derecho. Si ya se ha recibido el dinero, hay que devolver el capital y los intereses generados hasta su devolución.
El reembolso anticipado, por su parte, permite al consumidor devolver total o parcialmente el crédito antes de la fecha prevista. En los contratos de crédito al consumo regulados por la Ley 16/2011, el consumidor tiene derecho a una reducción del coste total del crédito correspondiente al periodo que quede por transcurrir.
En determinados casos, y siempre que se cumplan los requisitos establecidos legalmente, el prestamista puede tener derecho a una compensación por ese reembolso anticipado.
Por eso, si acabas de contratar un préstamo y quieres dejarlo sin efecto, conviene comprobar primero si todavía estás dentro del plazo de desistimiento.
¿Qué sucede con los servicios vinculados al préstamo?
En algunos casos, junto con el préstamo puede haberse contratado un servicio accesorio.
Cuando ese servicio ha sido proporcionado por el prestamista o por un tercero sobre la base de un acuerdo entre ambos, el consumidor deja de estar vinculado por ese servicio accesorio si ejerce correctamente su derecho de desistimiento sobre el contrato de crédito conforme a la Ley 16/2011.
En el caso de los seguros existen reglas específicas. Por ejemplo, cuando el servicio accesorio sea un seguro de vida, su desistimiento se rige por la normativa específica correspondiente. En otros seguros accesorios contemplados por la ley, el consumidor puede tener derecho al reembolso de la parte de la prima no consumida.
Qué revisar antes de contratar un préstamo
El derecho de desistimiento ofrece una protección importante al consumidor cuando resulta aplicable, pero no sustituye la necesidad de revisar detenidamente un préstamo antes de contratarlo.
Antes de aceptar una financiación conviene comprobar cuánto dinero vas a recibir, cuánto tendrás que devolver, cuál es el tipo de interés, qué otros costes existen, cuál es el plazo de devolución y qué condiciones se aplican si quieres devolver el dinero antes de tiempo.
También es importante comprobar que el importe que tendrás que devolver encaja en tu presupuesto y que podrás afrontarlo sin comprometer gastos esenciales.
Si estás valorando solicitar financiación, puedes consultar las condiciones de los préstamos rápidos de Dineo y revisar toda la información antes de tomar una decisión.
Preguntas frecuentes sobre el derecho de desistimiento de un préstamo
¿Cuántos días tengo para desistir de un préstamo?
En los contratos de crédito al consumo sujetos a la Ley 16/2011, el plazo es de 14 días naturales desde la firma del contrato o, si es posterior, desde el momento en el que el consumidor recibe las condiciones contractuales y la información exigida legalmente.
¿Son 14 días naturales o hábiles?
Son 14 días naturales, por lo que también cuentan los sábados, domingos y festivos.
¿Tengo que explicar por qué quiero desistir?
No. Cuando resulta aplicable este derecho, el consumidor puede desistir sin necesidad de indicar el motivo de su decisión.
¿Qué tengo que devolver si ya he recibido el préstamo?
Hay que devolver el capital recibido y los intereses acumulados desde el momento en que se dispuso del crédito hasta la fecha en la que se devuelve el capital.
¿Cuánto tiempo tengo para devolver el dinero después de desistir?
En los contratos sujetos a la Ley 16/2011, la devolución debe realizarse sin retrasos indebidos y, como máximo, dentro de los 30 días naturales siguientes al envío de la comunicación de desistimiento.
¿Pueden cobrarme una penalización por desistir?
En los contratos sujetos al derecho de desistimiento de la Ley 16/2011 no puede cobrarse una penalización por ejercerlo. El consumidor debe abonar el capital y los intereses correspondientes y, en su caso, pueden reclamarse determinados gastos no reembolsables que el prestamista haya abonado a una Administración Pública.
¿Un préstamo inferior a 200 euros tiene derecho de desistimiento?
Los créditos inferiores a 200 euros están excluidos de la Ley 16/2011, por lo que no se les puede aplicar automáticamente el derecho de desistimiento previsto en su artículo 28. Si se han contratado a distancia, puede resultar aplicable otra normativa, por lo que hay que revisar las características y las condiciones concretas del contrato.
¿Puedo desistir de un préstamo contratado por Internet?
Puede existir derecho de desistimiento en un préstamo contratado online, pero la normativa aplicable depende de las características del crédito. Es recomendable revisar la información precontractual y el contrato para conocer el derecho aplicable y el procedimiento para ejercerlo.
¿Es lo mismo desistir que cancelar anticipadamente un préstamo?
No. El desistimiento permite dejar sin efecto el contrato dentro del plazo legal correspondiente. El reembolso anticipado consiste en devolver total o parcialmente antes de tiempo un crédito que ya está en vigor.