La economía sumergida engloba actividades económicas que quedan total o parcialmente fuera del control de las administraciones públicas. Puede producirse cuando no se declaran determinados ingresos, una persona trabaja sin estar correctamente dada de alta o una empresa oculta parte de sus ventas.
Además de reducir la recaudación de impuestos y cotizaciones, puede afectar a la protección de los trabajadores y generar desigualdades entre empresas.
Medir su tamaño no es sencillo. Al tratarse de actividad que pretende permanecer oculta, no existe una cifra única sobre cuánto representa la economía sumergida en España y las estimaciones varían según la metodología utilizada.
¿Qué es la economía sumergida?
La economía sumergida suele referirse a actividades económicas que, aunque pueden ser legales por su naturaleza, se ocultan total o parcialmente a las autoridades para evitar determinadas obligaciones fiscales, laborales o de Seguridad Social.
Por ejemplo, puede producirse cuando un negocio no registra una parte de sus ventas, cuando un profesional no declara determinados ingresos o cuando existe trabajo no declarado.
Esto significa que una empresa puede formar parte de la economía formal y mantener, al mismo tiempo, una parte de su actividad dentro de la economía sumergida.

Economía sumergida, fraude fiscal y actividad ilegal
Aunque están relacionados, no son conceptos exactamente iguales.
El fraude fiscal consiste en incumplir deliberadamente las obligaciones tributarias y puede producirse también dentro de empresas que están formalmente registradas.
En cuanto a las actividades ilegales, su inclusión dentro de la economía sumergida depende de la definición utilizada. Algunos estudios emplean un concepto amplio, mientras que otros se centran únicamente en actividades legales que se ocultan a las autoridades.
Por eso, al comparar datos sobre economía sumergida es importante conocer la definición y metodología utilizada por cada fuente.
¿Cuánto representa la economía sumergida en España?
No existe una medición directa y única.
Uno de los estudios de referencia, elaborado por Friedrich Schneider y Alban Asllani para el Parlamento Europeo, estimó que la economía sumergida española representaba aproximadamente el 15,8% del PIB en 2022. Esta cifra también aparece recogida por la Agencia Tributaria en su Plan Estratégico 2024-2027.
Hay que tener en cuenta que el estudio considera los datos de 2022 una proyección basada en su modelo, no una medición directa.
Otras metodologías ofrecen resultados diferentes. Por ejemplo, un trabajo de Francesco Pappadà y Kenneth Rogoff publicado por CEPR en 2025 estima, mediante su metodología EVADE, una economía informal equivalente aproximadamente al 24% del PIB de media en España durante el periodo 1999-2020.
Estas diferencias muestran por qué no es correcto hablar de una única cifra definitiva: el resultado depende del periodo analizado y de la metodología empleada.
¿Qué significa trabajar en la economía sumergida?
La Comisión Europea define el trabajo no declarado como aquellas actividades remuneradas que son legales por su naturaleza pero que no se comunican correctamente a las autoridades.
Puede tratarse de un empleo completamente no declarado o de situaciones parciales, como trabajar más horas de las que figuran oficialmente o recibir una parte del salario sin declarar.
Esto puede provocar que determinadas cotizaciones, salarios o periodos trabajados no queden correctamente registrados y afectar a la protección del trabajador.
Sin embargo, trabajar sin estar correctamente dado de alta no implica automáticamente perder todos los derechos. La normativa contempla mecanismos de protección y regularización cuando el empresario incumple sus obligaciones.

Ejemplos de economía sumergida
Algunos ejemplos habituales son:
- Una persona que trabaja sin que la empresa haya comunicado correctamente su alta.
- Un trabajador contratado por menos horas de las que realmente realiza.
- Un negocio que oculta una parte de sus ventas.
- Un profesional que no declara determinados ingresos cuando está obligado a hacerlo.
- Rentas procedentes de alquileres que deberían declararse y se mantienen ocultas.
- Una operación en la que solo se registra oficialmente una parte del importe real.
Es importante señalar que pagar o cobrar en efectivo no significa automáticamente que exista economía sumergida. Lo relevante es si la operación y los ingresos se declaran correctamente y se cumplen las obligaciones fiscales y laborales correspondientes.
Consecuencias de la economía sumergida
Menor recaudación
Los ingresos que no se declaran pueden reducir la recaudación obtenida mediante impuestos y cotizaciones sociales.
Menor protección laboral
El trabajo no declarado puede dificultar que la jornada, el salario o los periodos trabajados queden correctamente reflejados, lo que puede repercutir en determinados derechos o prestaciones.
Competencia desleal
Las empresas que cumplen sus obligaciones fiscales y laborales pueden encontrarse en desventaja frente a negocios que reducen sus costes mediante actividades no declaradas.
Menor información sobre la economía
Si parte de la actividad permanece oculta, también resulta más difícil conocer con precisión el funcionamiento de la economía y diseñar determinadas políticas públicas.
¿En qué sectores es más frecuente?
El trabajo no declarado puede aparecer en numerosos ámbitos. La Comisión Europea destaca sectores como la construcción, la agricultura y los servicios prestados a hogares particulares, aunque el fenómeno no se limita a ellos.
Además, la digitalización ha generado nuevas áreas de control. El Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social 2025-2027 contempla actuaciones relacionadas con plataformas digitales y profesionales que desarrollan su actividad a través de internet.

¿Cómo se combate la economía sumergida en España?
La Agencia Tributaria, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y la Tesorería General de la Seguridad Social participan en las actuaciones contra la economía sumergida y el empleo no declarado.
El Plan Anual de Control Tributario de 2026 mantiene la economía sumergida entre sus áreas prioritarias, prestando atención a factores como ventas ocultas, incoherencias entre los ingresos declarados y la actividad económica real o determinados usos intensivos del efectivo.
Los últimos datos publicados por la Agencia Tributaria muestran que durante 2025 se realizaron 3.545 actuaciones inspectoras en las que se descubrieron ventas ocultas, un 37% más que el año anterior.
Además, las comprobaciones relacionadas con facturación irregular generaron 296 millones de euros en importes liquidados, un 35,7% más que en 2024.

Preguntas frecuentes sobre economía sumergida
¿Economía sumergida y dinero negro son lo mismo?
No exactamente. La economía sumergida se refiere a actividades económicas que permanecen ocultas total o parcialmente, mientras que la expresión dinero negro suele utilizarse para hablar de ingresos o fondos no declarados.
¿Cobrar en efectivo es economía sumergida?
No. El efectivo es un medio de pago legal. Lo importante es que la operación y los ingresos se declaren correctamente y se respeten los límites legales existentes.
¿Economía sumergida y fraude fiscal son lo mismo?
No. Pueden estar relacionados, pero el fraude fiscal es un concepto más amplio y puede producirse también dentro de actividades formalmente registradas.
¿Qué porcentaje representa la economía sumergida en España?
No existe una única cifra. Una de las estimaciones de referencia sitúa su peso en torno al 15,8% del PIB en 2022, aunque otras metodologías ofrecen resultados diferentes.
¿Por qué es importante reducir la economía sumergida?
Reducir la economía sumergida favorece que trabajadores y empresas desarrollen su actividad con mayor protección y seguridad jurídica, contribuye al pago adecuado de impuestos y cotizaciones y ayuda a que las empresas compitan en condiciones más homogéneas.